"La última bruja" Jara Santamaría
¡Hola amigas! ¿Qué tal todo? Espero que genial. Hoy os traigo la reseña de La última bruja, una historia infantil que, siendo sincera, no me ha gustado nada. ¿La habéis leído?
Título: La última brujaSinopsis: Ingrid nunca ha terminado de encajar en ninguna parte. Siempre se ha sentido rara, distinta, especial... y no en un buen sentido. Sin embargo, está a punto de descubrir que el mundo en el que vive no es el único que existe.
Igual que la luz necesita la oscuridad, nuestro mundo está conectado a otro de muy similar, pero diferente. Está aquí mismo, pero oculto. Es el lugar donde habita la magia.
Pero la magia está agonizando y, si llegara a desaparecer, se pondría en peligro la existencia de los dos mundos. La última esperanza es la que reza una antigua profecía: un último brujo ha de salvar la magia que se desvanece poco a poco y restaurar el equilibrio entre los dos mundos.
Hacía mucho que no leía un libro middle grade y vi este, con la portada tan chula que tiene, y no me
pude resistir. Sin embargo, me he encontrado con una lectura que, aunque la
trama sí que correspondía a la edad, tanto el desarrollo de la misma como los
personajes no me han dado esa impresión, por lo que no he disfrutado de la lectura
y se ha convertido en lo peor que he leído en lo que va de año.
La Última Bruja
sigue a Ingrid, una niña de 13 años que siempre ha tenido complejo con sus ojos
ya que tiene heterocromía, lo que quiere decir que tiene un ojo de cada color
(marrón y azul), lo que le ha provocado burlas por parte de sus compañeros. Y
en el campamento de verano en el que está nuestra protagonista no va a ser
menos, así que ella, harta de tanta broma de mal gusto, simplemente pasa de los
demás.
Un día, en una de las actividades del campamento, Ingrid
tiene que montar en piragua, lo que hace que lo pase mal, puesto que tiene
pánico al agua, pero no sólo eso, sino que las malotas del campamento descubren
ese miedo y consiguen burlarse de ella y robarle un anillo muy preciado,
tirándolo al río. Ingrid, en un ataque de rabia, se tira al río a por el anillo
de su tía abuela y, al salir a la superficie descubre que ha viajado a un lugar
mágico llamado Alboria, donde la magia está desapareciendo.
Aunque Ingrid lo único que quiere hacer es volver a casa,
tendrá que hacer lo posible por ayudar a Zaida, la bruja mayor, ya que ésta le
ha robado su anillo y le chantajea con no devolvérselo hasta que los ayude. Sin
embargo, lo que Ingrid no sabe es que Zaida tiene planes mayores para ella, que
espera que derrote al mayor mago oscuro del reino.
Nos encontramos con una novela con una premisa muy buena, sobre todo Alboria se ambienta en una España alternativa y mágica, algo que agradezco porque, normalmente, las cosas mágicas pasan o en Inglaterra o en Estados Unidos, pero con un desarrollo que no hace que merezca la pena.
En primer lugar, el libro tarda mucho en arrancar y es ya la
segunda mitad donde se desarrolla toda la parte del reino mágico, lo que hace
que todo lo importante se desarrolle en unas 100 páginas, muy rápido y con una
narración que deja bastante que desear. Y ese es el otro problema: la narración
y construcción de personajes.
La narración es en primera persona, y hasta aquí no hay
ningún problema, si no fuera porque yo no me creía que la que contaba la
historia era una cría de 13 años. Yo sólo podía leer a una mujer adulta contando
algo, lo que hacía que no fuera capaz de entrar dentro de la narrativa. Entiendo
que narrar a una adolescente es complicado, pero es que la autora usaba
expresiones que claramente no diría una chiquilla de esa edad. Que, ojo, no
digo que esté todo el rato “venga bro” o cosas así, pero nadie de la Generación
Z diría “lo mandé a tomar por saco” o “creo que me están tomando el pelo”
porque son expresiones más de Millenials o, incluso, Boomers.
La construcción de personajes es otro tema, aparte de que Ingrid es, de por sí, insufrible, de
esos que tienen un sillazo en la cara, el resto tampoco se libra. En los
personajes masculinos no me queda claro si tienen la misma edad que ella, si
son mayores, porque la autora no dice absolutamente nada sobre ellos, solo que
están ahí y ya está.
Lo mismo pasa con Zaida,
la bruja, la cual es la primera vez que veo a un personaje de una historia
infantil chantajear a una niña. ¿Quién hace eso? Es que no tiene ningún tipo de
sentido. Entendería ese comportamiento con personajes adultos, pero no con
personajes infantiles.
En resumen, La última bruja es un libro cuya trama
prometía bastante, y más cuando está ambientada en MI ESPAÑITA, pero que se ha
quedado en una novela pobre en narrativa y con personajes insufribles.
2/5


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